
Compromiso. Los Astudillo ya dejaron fija su postura a favor del "chaparrito ojiverde", dice América Astudillo, sobrina del alcalde de Chilpancingo, Héctor Astudillo, en un comentario de foto donde posa con "el amor de (su) vida", Armando Chavarría. * Foto: Facebook
Efecto Espejo
Ángel Miguel Blanco
massiosare@msn.com
* Aguirre-Añorve, la disputa final
Una vez aprobado el método, con 510 votos a favor, el Senador Ángel Aguirre será el contendiente más fuerte a vencer en la selección del candidato –por la vía de “convención de delegados–” del PRI a la gubernatura de Guerrero. Empero, el alcalde de Acapulco, Manuel Añorve se perfila como favorito pues tiene un as bajo la manga y se llama Beatriz Paredes, la presidente del Comité Ejecutivo Nacional, por lo que el chaparrito ojiverde de Ometepec no sudará por la decisión de los delegados que tendrán a su cargo la elección de quien virtualmente, tomando en cuenta lo fracturada que se halla la opocisión, ocuparía Casa Guerrero durante el período del primero de abril del 2011 al 26 de octubre de 2015.
Las razones son más que obvias: la amistad que une al presidente de Acapulco con Beatríz Paredes Rangel, Manlio Fabio Beltrones Rivera y Enrique Peña Nieto, la divina trinidad del PRI nacional más fuerte de la historia, es irrefutable. Para nadie es un secreto la gracia divina de esta tríada a favor del alcalde acapulqueño, además que el pacto secreto sellado en Huitzuco, entre el Tigre Figueroa y Añorve fue con sangre: “primero Añorve, luego Héctor Vicario“, delfin de don Ruben, y si sobran migajas… Aguirre. Y sino pregúntenle al propio gobernador Zeferino Torreblanca quién sigue y su silencio será más que elocuente. Ambos contendientes priístas –Aguirre y Añorve– tienen con qué –léase claramente “$“– enfrentar la batalla, pero, insistimos, Añorve aventaja por el método elegido para definir al candidato. Distintas serían las cosas si se consultara a las bases, pues entonces Aguirre sería el ungido, pero como ha dicho su propio hijo, el diputado federal Ángel Aguirre Herrera, “daremos batalla a muerte” para conseguir la candidatura. Y eso Añorve lo sabe y conoce sus limitantes, de allí sus indeciciones por declararase abiertamente como protagonista de la “guerra fraterna”, la guerra entre primos, que en el PRI se avecina.
Por Héctor Astudillo no hay problema, ya que fue su propia sobrina, Rosario América Astudillo Muñoz, ex concubina del malogrado diputado perredista Armando Chavarría, quien hizo público el lunes 12 –vía la red social de Facebook–, que el compromiso de los Astudillo es con el “chaparrito ojiverde”, según le dice textualmente en su book a su primo Pablo Astudillo, secretario particular de la primera dama de Acapulco, Julieta Fernández de Añorve.
La “opción” de seleccionar por la vía de delegados la candidatura está más que perfecta para Manuel Añorve, pues Ángel Aguirre aventaja en preferencias de las bases priístas. Ha habido altibajos, pero quien conoce a Manuel Añorve concordará en que el alcalde sabrá enemendarssus propios errores y retomar la senda correcta y asumir su investidura de político con clase que lo ha caractizado siempre. A buen entendedor, pocas palabras.
Mandarina contraataca
Después de todo el vacío de poder que se palpa en la dirección de Gobernación municipal, salta una duda: ¿en manos de quien delegó Manuel Añorve el cuidado de sus espaldas?
Miguel Ángel Hernández Albarrán, La Mandarina, ha sobresalido como excelente protector de palenques, juegos de azar ilegales en plena vía pública, auto-robos y como audaz jineteador de los 5 mil pesos de apoyo a comisarios y delegados a quienes engatusa con 2 mil o 3 mil pesos argumentando la famosa crisis en el ayuntamiento, pero no ha dado una en cuestión de contraespionaje. Las veces que se ha visitado su oficina lamentablemente se le ha visto más como achichincle de cuatro subalternos de su oficina que como director general de Gobernación municipal. Y, peor aún, no solo parece el “ibm” de sus empleados, sino que como si fuera víctima de algún embrujo o echizo les sirve incondicionalmente a grado tal que ha solicitado al alcalde la basificación de estos cuatro personajes en cuestión antes de que se vaya Manuel Añorve a buscar la gubernatura del estado.
Eso es lo que prueba un oficio dirigido al presidente Manuel Añorve, con copia para el secretario general Vicente Trujillo, al que tuvo acceso Efecto Espejo.com y donde Hernández Albarrán solicita la basificación del dos veces ex regidor perredista y ahora estrella estelar de La Mandarina, Nicasio Prudencio Elasio (Auxiliar Administrativo / Número de empleado 6 mil 413 / Sueldo: 9 mil 072.72 pesos), Víctor Manuel Juárez Carbajal, alias “La Marañona” (Jefe de Departamento A / Número de empleado 3 mil 321 / Sueldo: 8 mil 725.01 pesos), Baldemar (sic) Jiménez Aguilar (Coordinador / Número de empleado 3 mil 968 / Sueldo: 9 mil 851.05), Gerardo Torres Ojendiz (Agente / Número de empleado 4 mil 016 / Sueldo: 5 mil 585.01 pesos) y Dora Janet Jiménez Rubio (Agente / Número de empleado 2 mil 705 / Sueldo: 5 mil 134.55 pesos).
¿Qué atributos afloran estos trabajadores municipales como para que el alcalde les cumpla el deseo de “La Mandarina”? Ninguno, salvo uno trascendente: tener de títere a Miguel Ángel Hernández Albarrán “La Mandarina”, pues solo se la pasan en la oficina haciendo “nada”, albureando con el delegado administrativo Luis Figueroa y “La Madarina”. Pero bueno, para eso cobran, y muy bien, mientras otros agentes con sueldos de hasta 1 mil 842.78 pesos quincenales se la pasan bajo el sol todo el turno y lidiando y cobrando las propinas del jefe en palenques, ferias y a los magnates de “la bolita”, que cada vez que son sorprendidos al azar por los agentes de “La Mandarina” los mandan de rebote con la trillada frase “dile a tu jefe que no esté chingando; ya me puse bien con él, que no se haga pendejo”.