Juan Carlos Talavera
La Crónica

Vocablo. El académico Gerardo Piña explica el neologismo para referir a latinos.
Los más de 38 millones de inmigrantes de América Latina que viven en Estados Unidos dejarán de ser llamados ‘latinos’ o ‘hispanos’ para convertirse en hispanounidenses, sin importar su estado legal o situación laboral, informó Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE).
En entrevista para La Crónica, Piña-Rosales explicó vía telefónica desde Nueva York que este neologismo, que circula desde este año, reflejará la presencia hispana en EU.
— ¿De qué sirve un neologismo más?
— Los neologismos nacen cuando existen vacíos en la lengua y porque hay una referencia de la realidad que no está cubierta por alguna palabra. Ahora se espera la aprobación del término por parte de la Real Academia Española (RAE), y su publicación en la próxima edición del Diccionario de la Lengua Española, para que sea aprobado por las 21 Academias asociadas del mundo.
Hispanounidense definirá a quienes nos encontramos entre dos mundos: somos de origen hispano pero también tenemos mucho de estadunidenses, sin detenernos en términos de legalidad o ilegalidad porque eso es una monstruosidad, al fin y al cabo todos somos legales por ser humanos.
Hablar del español en la Unión Americana es difícil porque tiene diversas variantes. Lo cierto es que el spanglish es una realidad, y no podemos estar en su contra porque la lengua la hace el pueblo.
Sin embargo, tampoco podemos hacer lo que algunos profesores de universidades en Texas y Massachusetts que proponen el spanglish como una nueva lengua que hay que aprender; eso es una actitud retrógrada, una mezcla de dos lenguas que ni es buen inglés ni buen español.
También hay que tener en cuenta que el spanglish prevalece en los grupos de personas que llegan a EU con un bajo nivel de conocimiento del español.
— ¿Cuál es el estado del español?
— El 60 % de la población hispanounidense es de origen mexicano y en algún momento ya no se hablará del español “en” EU, sino del español “de” EU, que no tiene por qué ser ni mejor ni peor, pero sí tendrá una influencia directa del inglés –no del spanglish–, que requerirá una serie de neologismos tomados del inglés.
Es importante buscar un español internacional y considero que tenemos que ponernos de acuerdo para usar un término que entendamos todos; en EU se está fraguando un español que comprendamos todos y se le podría llamar internacional.
— Pareciera que prevalece la tendencia antihispánica y quizá muchos se opongan a aceptar este término que asimila dos culturas.
— Hay dos tendencias a respecto: una mentalidad muy conservadora donde el hispano es visto como una amenaza, que obliga el aprendizaje del inglés y el olvido del español. En cambio hay escuelas en el estado de Florida donde la educación es dual: se enseñan materias en ambos idiomas hasta llegar a ser bilingües.
Pero sí persiste una mentalidad hispanófoba. Ocurre que la lengua es un pretexto, donde ven al hispano como un ingrediente que, a la larga, podría destruir lo que se considera la pureza de América, en mayúsculas, lo cual me parece una barbaridad. El país lo representamos todos y es un país de migrantes, nos guste o no.
— ¿Cuál es el futuro del español en EU?
— El español no sólo es una lengua, es una forma de pensar y sentir. Es importantísimo porque es el elemento que nos une y aglutina en este país. Considero que de alguna manera, el futuro del español está entre México y EU.