Efecto Espejo
Hoy escribo estas líneas solo para compartir con ustedes el júbilo de 25 años de transitar por el “santo oficio” del periodismo… profesión que no cambiaría si se me diese la oportunidad de volver a comenzar, porque aunque no ha sido fácil lidiar con amenazas, secuestros, coacciones, difamaciones, insultos y persecuciones de todo tipo hacia mi familia y mi persona, gracias al respaldo de quienes me apoyan a diario a mantener el espíritu y la moral en alto, y me refiero a los verdaderos amigos (que son pocos, muy pocos) y mi círculo familiar, la dignidad, el respeto, y la vocación siguen intactos no obstante la vicisitudes parafraseadas.
El 6 de junio, hace 25 años, un periodista de renombre y prestigio, entonces director general de El Sol de Acapulco, me dió su confianza y me contagió de su valor para no dejarme doblegar y mirar siempre más allá de las espectativas. Mi paso por los talleres de ese diario (Ventas, Fotomecánica, Fotocomposición, Rotativas, Formación, Redacción) fue base sólida para mi formación y vocación periodística. Con ese espíritu independiente de don Ricardo del Valle del Peral formé parte del equipo de prestigiados medios locales y nacionales, entre los que menciono con orgullo, además de El Sol de Acapulco, los diarios locales Última Hora, de Ernesto Caballero, Diario del Pacífico, de Arturo Caballero Vela; las agencias Irza y Anasa, de Jaime Irra y Mario García Rodríguez, así como las revistas de circulación nacional Proceso (incluida su agencia especializada Apro) y Quehacer Político, y los diarios Tabasco y México Hoy, Semanario Zeta (Tijuana), de los cuales de muchos amigos y compañeros (don Julio Scherer García, Álvaro Delgado, Ulises Castellanos, Alejandro Caballlero, Alejandro Pérez, Carlos Marín, José Gil Olmos, Fernando Espinosa Vargas, David Casco Sosa, Miguel Cantón, Engelberto Esquerra, Luis del Villar, etc.), conservo aún su amistad y respeto.
Con esos pilares a cuestas afronté el reto de incursionar como editor de mis propios medios: Red21, polémico e irreverente, periodísticamente hablando, The Acapulco Times, Acapulco Press y ahora Efecto Espejo.com, producto del título de una columna que me abrio las puertas al “estrellato”, y de paso, las de “infierno”, por la forma muy característica de llamar al pan, “pan” y al vino, “vino”, para no perder la esencia con que “parimos” Red21, el 14 de mayo de 1998, pero cuyo proyecto rebosa aún en una indefinida “pausa” gracias a las hostilidades de que fuimos objeto durante los gobiernos de connotadas figuras políticas que, no obstante su cacicazgo, poderíó y/o soberbia, han quedado encasillados o en el anonimato, mientras nosotros seguimos firmes en lo que elegimos ser… hace, precisamente, 25 años atrás.
Ojalá Dios nos conceda licencia para seguir unos años más en este sendero donde no se cosecha dinero a manos llenas ni se ganan trofeos olímpicos pero sí grandes satisfacciones, amistades y –si te lo propones– una familia íntegra, que te apoya, que te socorre en tus tropiezos y que aunque los demás te dejan solo siempre está a tu lado para reanimarte.
– Alex, Jessica, Ángel Miguel, gracias por ser parte de mi familia.
– Amigos y lectores de Efecto Espejo.com, gracias por preferirnos con su lectura.
Un abrazo fraterno:
Ángel Miguel Blanco
Junio 06 de 2010