Carlos Rodríguez Perera
carrodper@gmail.com
El término “pandemónium”, separado a propósito por mí en “pan-demónium”, se define por la Real Academia de la Lengua Española como el “lugar en que hay mucho ruido y confusión”. Los focos rojos y el caos, son evidentes en la Presidencia de la República y en el panismo nacional. Se acerca la peor crisis de dicho instituto político, ante los evidentes resultados de los procesos electorales locales a celebrarse el próximo día domingo 4 de julio y que se suma a la serie de fracasos del año pasado.
Todo gobierno, a través de las políticas públicas, aspira al menos a mantener los puestos de elección popular para los que fue elegido y a conquistar otras victorias. Hacer realidad las propuestas ofertadas y ejecutar su proyecto, son condiciones necesarias para que las simpatías se refrenden, y si es posible se incrementen.
Sin embargo, cuando se pierden esas mayorías, los estadistas llevan a cabo el análisis y la autocrítica; evalúan su ser y quehacer para entonces corregir el rumbo. En cambio, los gobernantes que se sirven y no sirven, previamente acceden a cualquier medio y método que tengan a la mano (aunque en antaño, dichas formas las condenaba y hasta denunciaba); y en caso de que no les funcione, entonces se justifican en la mediocridad, y hasta hacen culpables a sus oponentes.
El panismo no recuerda su historia cuando fue oposición, su memoria la han borrado luego de casi 10 años de sólo “ocupar” el gobierno federal; por eso, hoy y ahora hay un “ruido” ensordecedor que no les permite escuchar a quienes antes los apoyábamos, y su activismo político sin rumbo lo llevan a cabo desde la peor “confusión” de que son capaces.
La premisa de que la intervención de los gobiernos locales priístas son el artífice de sus próximas derrotas, no es sostenible; bajo esa lógica no hubieran alcanzado en dos ocasiones la Presidencia de la República, así como varios gobiernos estatales y municipales. Es decir, sin seriedad, construyen ya el sofisma de su irresponsabilidad.
Hay muchos documentos suyos, donde encontrarán las causas primarias y que ojalá comenzarán a leer – no creo que antes lo hubieran hecho, ya que de lo contrario este país sería otro -; uno fundamental es “El Reto de México” (¿lo recuerdan en el 2006?), dividido en los siguientes capítulos: Estado de Derecho y Seguridad Pública, Economía Competitiva y Generadora de Empleos, Igualdad de Oportunidades, Desarrollo Sustentable, y Democracia Efectiva y Política Exterior Responsable. Abundaría sobre cada uno de éstos, pero ya en sí la realidad del país contradice a los títulos de cada uno de dichos apartados…
Sin embargo, caben algunas preguntas: ¿dónde quedaron las acciones de gobierno donde se rebasaría a la izquierda, por la “izquierda”?; ¿qué sucedió con el ofrecimiento de reducir los precios de las gasolinas y no incrementar los impuestos?; ¿cómo explican la ausencia del Estado de Derecho cuándo no hay justicia en más de 25,000 muertos por la guerra contra crimen organizado?; ¿por qué México está catalogado como uno de los peores países que enfrentó la crisis económica mundial?; ¿a qué responde su indolencia en el caso de la tragedia de la Guardería ABC?; ¿cómo pudieron aliarse entre “espurios” y “legítimos” para postular a ex priístas como candidatos para generar cambios locales?; ¿por qué han renunciado al Humanismo Político de sus documentos básicos, en especial a la Declaración de Principios del instituto político en el que participan?, entre muchas otras más…
Por eso se entiende, que hace algunas semanas, Carlos Fuentes aseguraba que el PAN no estaba hecho para gobernar…, ¿será?
Finalmente lo único cierto es que cosecharán, lo que ellos mismos han querido sembrar; y no olvidando, termino con otra definición también aplicable que la Real Academia de la Lengua Española refiere a la palabra “pan-demónium”, que es la “capital imaginaria del reino infernal”…
¡Saludos y Gracias!
¡LA JOYA DEL EUFEMISMO!
Posted on : 11-06-2010 | By : Massiosare | In : Mesa Redonda
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Carlos Rodríguez Perera
carrodper@gmail.com
A lo largo de la historia, los mexicanos nos hemos acostumbrado a que la clase política gobernante nos brinde lemas, frases, comunicados y/o posicionamientos que en verdad arrancan sorpresas de nuestra parte.
Son ocurrencias creativas producto de su mal oficio político, o declarativas de su incompetencia; ejemplos, entre otros, son los siguientes: “Todos somos un poco ladrones” (Álvaro Obregón); “El que quiera la Silla que se forme” (Plutarco Elías Calles); “Ni nos beneficia, ni nos perjudica…, sino todo lo contrario” (Luis Echeverría); “Defenderé el peso como perro” (José López Portillo); “Tengo menos amigos que los que dicen y más de los que esperaba” (Carlos Salinas); “Lo resolveremos en quince








