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CHILPANCINGO
Diciembre 12
Una manifestación de estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa “Raúl Isidro Burgos” terminó a balazos por parte de efectivos de la Policía Federal, Estatal y agentes ministeriales, cuyo saldo fue de dos normalistas muertos y al menos una veintena de detenidos, entre ellos un reportero que fue golpeado y posteriormente liberado.

Los normalistas victimados respondían a los nombres Gabriel Echeverría de Jesús, de 21 años de edad y originario de Tixtla, y Érick Alexis Herrera Pino, de Ayutla de los Libres, quien presuntamente encabezaba el grupo inconforme.

En el lugar fueron encontrados un número indeterminado de casquillos percutidos de calibre 7.62, que son utilizados en fusiles tipo HK y G-3 que portan las corporaciones policiacas de los tres niveles de gobierno, que ya no son exclusivas del Ejército.

Antes del mediodía de este lunes, unos 500 estudiantes de Ayotzinapa cerraron los carriles centrales de la autopista del Sol al sur de esta capital, a la altura de “Galerías Chilpancingo”, en protesta porque las autoridades del gobierno estatal se han rehusado a atender sus demandas desde hace un mes.

Sobre la vía federal atravesaron varios autobuses que mantenían retenidos desde hace varios meses, para impedir la circulación vehicular, por lo que un número in determinado de unidades motrices quedaron varadas en ambos sentidos.

Efectivos de la Policía Federal arribaron al lugar y se apostaron sobre el puente vehicular de la autopista del Sol, e inmediatamente hicieron disparos “al aire” y lanzaron granadas con gas lacrimógeno para dispersar al grupo de manifestantes, lo que desató un enfrentamiento.

En defensa, los jóvenes lanzaron piedras, palos, bombas molotov contra los efectivos federales y prendieron un contendor de aceites para motor automotriz, que generó que una bomba de la gasolinera adyacente se incendiara.

Pero en la refriega elementos de la Policía Estatal y Ministerial también abrieron fuego contra los estudiantes haciendo blanco en dos de ellos. Uno quedó tirado boca abajo sobre el carril sur-norte con dirección a la Ciudad de México, y el segundo boca arriba sobre el carril norte-sur con dirección a Acapulco.

Por el tiroteo que duró al menos media hora y debido a las dos bajas, los estudiantes se replegaron a los autobuses que tenían atravesados con dirección a Acapulco, otros corrieron hacia la carretera federal México-Acapulco y algunos más hacia el cerro de lado oriente para ponerse a salvo.

No obstante, los policías continuaron disparándoles desde tres frentes, pues quedaron en medio del fuego cruzado y tomaron el control de la zona.

Inmediatamente después los agentes ministeriales iniciaron una redada en la cual detuvieron al menos a una veintena de normalistas, a quienes trasladaron a los separos de la Policía Investigadora Ministerial de esta capital.

Entre los detenidos estaba el reportero del semanario Trinchera, Érick Escobedo Amador, quien fue golpeado junto con el resto de los detenidos. En entrevista tras ser liberado, narró que pese a identificarse lo sometieron y lo golpearon provocándole hematomas en el ojo izquierdo y varias partes del cuerpo.

Dijo que entre los detenidos se encontraba un turista que se dirigía a Acapulco y dos menores de edad, a quienes también golpearon los ministeriales. Debido a las protestas de organizaciones de periodistas, un médico legista lo revistó y en una hoja de cuaderno –que mostró a los medios- le recetó analgésicos para desinflamar.

En la protesta también participaban al menos cien integrantes de las organizaciones mixtecas “Sani te Savii” y la “Organización Campesina de Tecoanapa”, quienes se solidarizaron con los estudiantes.

Peritos y agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) realizaron las diligencias en el lugar de los hechos y los cuerpos de los dos jóvenes fallecidos fueron levantados por personal del Servicio Médico Forense (Semefo). A las 02:14 horas de la tarde comenzó a fluir nuevamente el tráfico vehicular.

En entrevista, el subprocurador Regional y de Procedimientos Penales de la PGJE, Alejandro Hernández Paz y Puente, aceptó que la Policía Ministerial está a su cargo pero negó que les haya dada lo orden de disparar contra los estudiantes y dijo desconocer si alguien más lo ordenó.

No hubo represión defiende el gobierno estatal

La Secretaría de Gobernación del gobierno federal confirmó la tarde de este lunes que investigará los hechos ocurridos para deslindar responsabilidades y establecer la presunta participación de efectivos de la Policía Federal en la muerte de los jóvenes normalistas.
El gobierno de Ángel Aguirre Rivero emitió un comunicado oficial en el cual se autocalifica como un “gobierno democrático”, y establece que: “nuestra vocación no es la represión, sino el respeto de los derechos de todos”, pero no precisa una postura concreta al respecto ni establece si habrán de investigar y castigar a los responsables de acuerdo con su ámbito de competencia.

Señala que “en lo que va del gobierno nunca se ha impedido la manifestación pública de las ideas que consagra la Constitución federal, mucho menos se han limitado las expresiones públicas de protesta”.

El documento establece que la “administración que encabeza el gobernador Ángel Aguirre reitera su disposición para que los problemas y demandas de los diversos grupos de la sociedad guerrerense se resuelvan mediante el diálogo, el entendimiento y la concertación, con pleno respeto a la libre expresión de las ideas y manifestaciones, y sin más limitante que el respeto al marco normativo que nos rige, siempre con el indeclinable propósito de preservar la paz social que prevalece en la entidad”.

Y se compromete a que “no variará su política de apertura hacia todos los sectores y grupos sociales y mantendrá abiertos los canales de comunicación y diálogo, así como la voluntad expresa de atender y resolver las demandas más sentidas de los guerrerenses”.
Explica que el gobierno del estado “ha propiciado una total voluntad de diálogo” con los estudiantes de Ayotizinapa para solucionar sus demandas e incluso añade que el mandatario estatal se reunió con ellos en sus instalaciones de Tixtla, en Palacio de Gobierno y en la residencia oficial “Casa Guerrero”, en las cuales “no sólo se han analizado las demandas planteadas, sino que se han resuelto la mayoría de ellas, y las que están pendientes, porque se salen de la capacidad resolutiva inmediata, se continúan gestionando a través del diálogo.

Establece que la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, y “los más altos funcionarios” de la SEG, “han sostenido más de 10 reuniones con los integrantes de la base estudiantil de la mencionada escuela Normal”.

Especial de Agencia Irza