Plata o Plomo
Felipe Victoria Zepeda
selvicz@hotmail.com
En el sexenio anterior la narcoviolencia llegó a Guerrero para quedarse, por ello quienes tienen recursos suficientes se vieron obligados a contratar protección particular, ya que la oficial sigue sirviendo para lo que se le unta al queso…tan solo hay más bla, bla, bla que resultados efectivos.
Nunca en todo el país, los recursos oficiales han alcanzado para contar con cuerpos policiacos suficientes y además eficientes para garantizar la vida y bienes de la población civil, ni tampoco para cuidar el orden y la paz como los habitantes quisieran y exigen.
Me acuerdo de aquel Don Javier García Paniagua cuando le dieron Protección y Vialidad en 1988 y declaró que con veintitantos mil policías preventivos no podía garantizar la seguridad de casi veinte millones de gente en el DF,ni ponerle a cada ciudadano un uniformado de pilmama, pero que sí, de uno en uno podía irle dando en la madre a los más o menos diez mil delincuentes que calculaban existir, por eso puso a cargo de la Dirección de Inteligencia a Miguel Nazar Haro, al que le hicieron mitote los perredistas Rosario Ibarra de Piedra y Ramón Sosamontes Herreramoro, convenciendo a Manuel Camacho Solís y Marcelo Ebrard de quitarlo.
Los jodidos del pueblo común y corriente no tenemos de otra que aguantar y encomendarnos a todos los santos cuando salimos del hogar a realizar nuestras actividades; a los pequeños y medianos comerciantes no les ha quedado de otra más que someterse a la imposición de cuotas “por pisaje” de parte de sedicentes sicarios de los cárteles, que muchas veces no lo son en realidad, sino simples chalanes, madrinas y ayudantes de comandantes policiacos preventivos y ministeriales, que igual toleran y disimulan las acciones de los verdaderos narcos porque les tienen miedo, o les reciben dádivas.
Debemos destacar que de aquella moda de las intimidaciones telefónicas organizadas desde el interior de las prisiones esquilmando incautos, se pasó a la extorsión directa, en vivo y a todo color, donde el Ministerio Público se resiste a tomar denuncias formales y a proceder, ordenando a la policía ministerial que urda operativos para atrapar in fraganti a los malandrines en el momento de cobrar las cuotas. ¿Por qué no, Procuradora Martha Elba Garzón Bernal?, ¿ya le dijeron sus comandantes que no se meta en ese negocio para que no le pase lo que a la abogada Alicia Díaz González?
Igual si un ciudadano amenazado pide auxilio a las patrullas que eventualmente recorren las calles “vigilando”, nunca le harán caso los tripulantes.
Dentro de ese perverso círculo vicioso, no queda más que pagar las cuotas indebidas o esperar que por lo menos no les quemen el negocio o hasta el simple changarrito de banqueta o mercado, mientras las autoridades no le han querido entrar al toro por los cuernos, aunque las coincidencias de “cortos circuito” ya se estén haciendo más frecuentes.
Aquellos grandes asaltos de antes a negociaciones y domicilios de gente con fortuna se quedaron atrás, cuando optaron por “invertir” en su seguridad particular con empresitas privadas que a su leal saber y entender les alquilan custodios y guardianes, no siempre muy idóneos para esa misión, que a veces solamente sirven de ganchos para obtener información de cómo y cuándo atracar o secuestrar personas adineradas. Me da risa que hasta Edgar Valdés Villarreal “La Barbie”, fue socio y dueño de algunas empresitas así.
Durante el zeferinato, creció incontroladamente una empresa cuyos socios eran altos funcionarios que controlaban la nómina del gobierno y se concedían contratos a lo bruto en todas las dependencias oficiales, manejaban unos cuatrocientos guardianes pero ni cien estaban registrados ante Hacienda y el Seguro Social, además acaparaban los servicios de limpieza… ¡ufff!
En la capital de México, un total de 32 empresas de seguridad privada no han podido renovar sus permisos de operación, pero 2 mil 563 empresas del ramo ni siquiera tienen permiso vigente.
¿Por qué y quienes dejaron que creciera ese giro comercial de la venta de seguridad privada como paliativo a la inseguridad pública oficial?. Una cosa es que el gobierno acepte que los particulares tomen medidas particulares de protección, pero otra que descuide el control y supervisión de las mismas en todo el país.
¿Cómo andamos en Guerrero al respecto?… el sexenio pasado el General Juan Heriberto Salinas Altés procuró poner en orden a los empresarios del ramo que sí solicitaban registro, pero de abril del año pasado a la fecha, no se nota que ni Ramón Almonte Borja en su oportunidad, ni Guillermo Jiménez Padilla se hayan interesado en el asunto.
¿Bajo qué amparo político o influencias funcionan de hecho las empresas privadas que venden seguridad y protección?, ¿cancelarán permiso de funcionamiento a quienes no han cumplido los requisitos legales pero ya operan?
¿Qué se platica la gente al respecto?
-Comadre Proculina, ¿tú crees que si todos los que ahora son extorsionados con cuotas de pisaje, se pusieran de acuerdo y contrataran empresas privadas para protegerlos, habría remedio?
-Me la pones dura y pelona Torturina. Capaz que les pondrían con algún uniformito a algunos de los mismos que antes mandaban a recoger el dinero.
-No jodas manita, ¿a poco no hay ningún control ni registro de la calidad y aptitud con que son reclutados los vigilantes privados?
-En papel y reglamentaciones se supone que sí, pero en la práctica se ve que no. Muchos que chambean de guaruras o custodios particulares ni a cartilla liberada llegan, o no checan sus antecedentes penales en otros estados.
-¿Y por lo menos los capacitan debidamente?
-Ujule comadre, si ni en los policías oficiales han logrado eso satisfactoriamente, imagínate en esas empresitas privadas.
-¿Entonces dan el ancho o no?
-Mira tú, al menos quienes los contratan se sienten más tranquilos y protegidos, eso ya es ganancia por lo menos. Los recursos oficiales y el personal no alcanza para servirle a la población indefensa, entonces quienes pueden hacerlo que se protejan aunque les cueste, no queda de otra y sí hay empresas.
profesionales y responsables, solo es cuestión de asesorarse bien para seleccionar alguna.
-Te la paso comadrita, pero debieran darle una buena revisada a todas esas empresas en Guerrero, para que no caigan en manos de charlatanes ni mafiosos ingeniosos en complicidad con funcionarios.
-¡Shhh…cábrate cayona!, no hagas olas.
-¿Y si aquí en los condominios contratáramos vigilancia de la Policía Auxiliar, que sí tienen licencia de portación de armas?
-Ujule manita, esos pobres son el patito feo, desde el 2009 que les dieron uniformes no se los han renovado y sus armas son vejestorios.





