
El mar a la puerta de tu casa...
Abel Torres Pérez
II PARTE
Especial para EfectoEspejo.com
Acapulco, saturado de unidades habitacionales

De acuerdo a los datos recabados en los diferentes sitios de internet, hemerotecas y archivos periodísticos, así como entrevistas por separado al ambientalista Bernardo Salas Roldán y al ingeniero arquitecto José Luis Rodríguez Ramírez, expresidente de la Comunidad Politécnica, entre las primeras unidades habitacionales construidas en Acapulco está Infonavit El Coloso, considerada la más grande de Latinoamérica, la cual está ubicada entre los cerros que dividen a los ejidos de Llano Largo y Cayaco.
Ahí, comenzaron a vivir en los edificios divididos por etapas las familias que cotizaban y siguen cotizando en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), encargado de promover los desarrollos de casas de interés social para atender la demanda de los empleados asalariados y cuyo organismo desde hace años es el responsable de autorizar los créditos para adquirir un departamento o una casa habitación, según sea el caso.
Después inició el boom de la construcción de más unidades habitacionales en distintos puntos del puerto, tal es el caso de los edificios levantados en los cerros del anfiteatro de Acapulco y que hoy se conoce como Infonavit Alta Progreso, en donde se alojaron igualmente trabajadores de las diversas empresas locales que también la planta laboral cotiza en el Infonavit, con derecho a poder solicitar un crédito de vivienda.
A raíz del crecimiento poblacional y ante la exigencia de los trabajadores de una casa para vivir, fueron apareciendo nuevas unidades habitacionales, como Fovissste, Palomares, Mozimba, Carabalí, Progreso, Florida, Multifamiliar, Farallón y la Luis Donaldo Colosio, algunas de las cuales están construidas a base de edificios de cinco pisos con sus respectivos departamentos y otras son amplias casas habilitadas de recámaras, cuartos, jardines y estacionamientos.
Debido al aumento de la demanda de créditos ante Infonavit y Fovissste, ya sea por empleados de compañías hoteleras, restaurantes, oficinas de gobierno, maestros y empresas particulares, se disparó la construcción de otras unidades de casas de interés social, de ahí que iniciaron las viviendas a cuyo centro poblacional pusieron por nombre Plácido Domingo allá por Tunzingo, Arboledas en la Vacacional y la unidad del personal de la Secretaría de Marina en Costa Azul.
Sin embargo, a consecuencia del desastre ocasionado por el huracán Paulina aquel 9 de octubre de 1997, se tuvieron que construir nuevas viviendas para alojar a todos los damnificados de ese entonces. Fue así que se edificaron otras unidades habitacionales en Tunzingo, El Quemado, Arroyo Seco, La Venta, Alejo Peralta I y II, en donde reubicaron a todas aquellas familias que perdieron todo a raíz del recordado fenómeno meteorológico durante el periodo del alcalde Juan Salgado Tenorio.
Al ver la oportunidad para hacer negocio, los desarrolladores y promotores de viviendas pertenecientes a las empresas GEO Carabalí, Homex y ARA, comenzaron hacer trámites ante las diversas dependencias del estado y del municipio, así como en Infonavit a nivel nacional, de ahí que de pronto se anunciaron nuevas unidades, como Casitas, fraccionamientos San Agustín, Misión del Mar, Milenia y Olinalá, entre otras.