Casas de interés social… olor a muerte [I]

Constructuras de casas de interés social "cambian tu vida...", como reza el eslogan de Casas Geo: hacen tu pesadilla realidad.
Construyen desarrolladores en zonas de humedales en ejidos
Abel Torres Pérez
I DE II PARTES
Especial para EfectoEspejo.com
Fue exactamente en la administración del actual gobernador Zeferino Torreblanca Galindo como alcalde de Acapulco en que comenzó a elaborarse y ponerse en marcha el Plan de Desarrollo Urbano de este municipio, para regular las zonas de gran impacto de riesgo, especialmente en las áreas bajas, como son los humedales y ejidales que comprende Cayaco, Llano Largo, La Bonfil, Puerto Marqués, Plan de los Amates, La Sabana, La Venta y El Quemado, entre otros ejidos.
Esto, a raíz de la devastación que causó el huracán Paulina aquel imborrable 9 de octubre de 1997 que enlutó cientos de hogares en Acapulco, durante el gobierno del entonces presidente Juan Salgado Tenorio, lo que originó su fulminante salida por irresponsabilidad, ineficiencia e ineptitud de todo el aparato gubernamental, llegando como alcalde interino el actual primer edil de este puerto Manuel Añorve Baños y cuyo periodo termina la alcaldesa Ana María Castilleja Mendieta.
Y fue precisamente cuando arriba Zeferino Torreblanca al ayuntamiento porteño con las siglas del Partido de la Revolución Democrática que sus funcionarios inician el proceso del Plan de Desarrollo Urbano para el Municipio de Acapulco, en el que participaron, por cierto, el exsecretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del estado, Juan Farill Herrera; el actual titular de esta dependencia estatal Guillermo Torres Madrid, y el hoy subsecretario de Desarrollo Urbano en la entidad, Rafael Trani Cabrera.
Específicamente, en los trabajos para realizar el Plan de Desarrollo Urbano -que está vigente porque fue en la administración en donde fungió como presidente municipal Torreblanca Galindo que se instauró este reglamento-, se contempló ahí la problemática que en un futuro en ese entonces se preveía para que los constructores no siguieran atentando contra las zonas de humedales y las reservas naturales, aunque no protegidas pero sí vigiladas por los ambientalistas y por las instancias de gobierno, como son la Profepa, Semarnat, Semaren, Ecología municipal, Protección Civil y demás instancias.
Aun cuando se asentaron todos los antecedentes inolvidables del Paulina en ese Plan y no obstante de tener todos estos órganos reguladores para efecto de que las empresas desarrolladoras de viviendas no hagan ese tipo de unidades en zonas de alto riesgo, las compañías constructoras y promotoras de casas de interés social –muchas de ellas adheridas a la Canadevi- se pasan por alto las normas ambientales, los reglamentos, las leyes y todas las disposiciones que regulan la vida social en el país, y la mayoría de las veces compran la conciencia de funcionarios de los tres niveles de gobierno para llevar a cabo sus proyectos.
Sin embargo, mientras los empresarios adheridos a la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) se lavan las manos de que ellos no otorgan las licencias de construcción a las compañías edificadoras de estas unidades habitacionales sino las autoridades correspondientes, éstas últimas evaden su responsabilidad bajo el pretexto de que los mismos comisariados ejidales y comisarios con la complicidad de funcionarios de la Reforma Agraria y la Procuraduría Agraria, han cambiado el uso de suelo de sus tierras para poderlas comercializar.
En este sentido, los promotores y desarrolladores de unidades habitacionales, con conocimiento de causa de que estos lugares son de humedales y áreas bajas por ser ejidos, adquieren grandes extensiones de hectáreas de estas tierras, en donde han llevado a cabo y continúan construyendo tanto casas de interés social como grandes tiendas comerciales, sin que ninguna autoridad federal, estatal o municipal ponga freno a todo esto, a pesar de las experiencias lamentables que se han registrado y que tal pareciera que son ya historias pasadas que en las mentes de irresponsables servidores públicos no se repetirán.
Lo anterior se establece luego de la recopilación de datos y una investigación efectuada para el presente trabajo especial sobre la anarquía en la construcción de unidades habitacionales de casas de interés social en Acapulco, entrevistas con integrantes de grupos ambientalistas e ingenieros constructores, funcionarios de las dependencias encargadas de regular y autorizar la edificación de este tipo de viviendas, así como la versión de los mismos representantes de la Canadevi, que aglutina a la mayor parte de estos desarrolladores.
Para el técnico constructor y ambientalista perteneciente a la asociación ECO Integración Social, A.C., Bernardo Salas Roldán, los promotores y desarrolladores de unidades habitacionales de interés social estafan vilmente a la gente que de buena fe decide comprar una vivienda, ya que a sabiendas de los empresarios que llevan a cabo estos proyectos en áreas peligrosas, están vendiendo un riesgo y que en un futuro les acarreará consecuencias lamentables a sus habitantes.