El Brujo Chiripero

Se lee constantemente que AMLO merece “una oportunidad” y un “voto de confianza”…

¿No se le dio ya oportunidad y confianza en el exDF, y no solo no pudo demostrar que sabe gobernar, sino que, por su desmedida ambición de poder, abandonó el cargo para iniciar su voraz búsqueda de la Presidencia de la República, y dejó a sus colaboradores más corruptos y oportunistas, como Rosario (Robles) y (René) Bejarano, a terminar su chamba?

Le han hecho ‘chanchuyo’ y ‘compló’, argumenta AMLO las veces que pierde… verdad o mentira o falta de capacidad, que no niegue el #CristodeMacuspana que ha vivido una ‘vida loca’ gracias a esos ‘complós’ y ‘chanchuyos’, utilizando a terceros para que su mesianismo no salga abollado.

Otra oportunidad… ¿para qué?

AMLO ha demostrado lo que sabe y lo que puede hacer con el poder en sus manos o detrás de los hilos del poder de sus ‘delfines’ (seguidores de primer nivel y candidatos).

Que nadie espere que, siendo presidente de México, AMLO sufrirá un arrobamiento divino y va a ser la reencarnación de Cristo, con todos los portentos y principios que caracterizaron al Hijo de Dios, quien hasta durmió en cuevas porque no tenía mansiones ni lujos como los de AMLO para vivir una vida de mentiras, simulaciones y desenfrenos, como el líder de Morena, sus partidarios de primer nivel (porque con AMLO también hay niveles) y sus hijos, para principalmente.

¿O qué esperan de AMLO los ‘amlovistas’?

AMLO es humano, político, no Papa ni representante de Cristo.

Ya fue dirigente de tres partidos políticos: PRI, PRD y Morena.

Conoce las ‘mañas’ y artificios de la política.

A menos que AMLO haya sido quien nació en el pesebre de Belén o resucitado al tercer día, después de la ‘crucifixión, entonces sí merecería tanta adoración, idolatría y confianza; en tanto, dada la estela de avaricia, oportunismo, corrupción, nepotismo y ‘chanchuyos’ descubiertos en su propia persona, su partido y sus ‘mejores’ candidatos y colaboradores, AMLO no solo merece un voto de confianza, sino también “500 mil” votos de sospechas y desconfianza.

Cierto, AMLO tiene derecho a ser presidente, pero no esperen que México salte al ‘primer mundo’ con su presencia.

Bájenlo tantito de la nube.

Con o sin AMLO, en México seguirán existiendo la pobreza, las desigualdades, las segregaciones sociales, los oportunistas, los nepotistas, los corruptos, los vividores del sistema y los estafadores de los pobres.

No le den a AMLO dones que Dios mismo no le dio.

Es político, no santo, no se olvide.

Escrito y comprobado está, dicen las Santas Escrituras, que el hombre dominará al hombre en perjuicio de su semejante y sus intereses.

AMLO posee un pasado igual de gris y nefasto que cualquier otro político de su estirpe, con la ventaja que AMLO no ha ostentado el poder máximo de México, si no por todo el país se oirían los llantos y lamentos de los ‘amlovistas’ (de tercer nivel, aclárese; es decir, los pobres, los que están conscientes que no estarán con AMLO en el ‘paraíso ni en su mesa departiendo el pan y el vino) decepcionados y traicionados.

Muchos prefieren seguir a AMLO en lugar de la sarta de corruptos que nos gobiernan, dicen, y están en todo su derecho. Hay muchos utopistas que prefieren “malo conocido que bueno por conocer”… y penoso ha sido su “llamo” y “crujir de dientes”, después.

Por eso es de sabios cifrar toda la confianza en Dios antes que en humanos, mejor dicho, en la política.

Al tiempo… el sabio tiempo y las experiencias nunca fallan.

Quienes no simpaticen con AMLO solo no lo agredan, critíquenlo, pero no lo insulten, ni a él, ni a su partido, ni a sus seguidores. Los males siempre tienen un ‘efecto bumerang’.

Por situaciones tan complejas de la política y los partidos políticos muchos pueblos se apegan a sus leyes de usos y costumbres y han demostrado que, por lo menos, se vive sin lujos, pero en paz y sin tanto estrés político.

En tiempos tan cruciales como los nuestros es mejor ser apartidistas… o darle ese voto de confianza, que tanto se cacarea, a los “independientes”, pero no a los políticos que buscan el poder por su cuenta cuando no les han dado su oportunidad en los partidos políticos, sino a los ciudadanos que quisieran aportar algo digno y diferente a la democracia, sin representatividad partidista alguna.

Si no se puede más, “dejad que los muertos entierren a sus muertos”. Convivamos en paz.

#SinDañosATerceros…
www.efectoespejo.com

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