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Firme postura respecto al fertilizante

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Un Rapidín
con Ángel Irra Carceda
angelirracar@hotmail.com

La noche de este miércoles el gobierno estatal fijó una postura firme en torno al programa de fertilizante que ha operado en Guerrero desde 1993, y marcó su deslinde de la pésima distribución del insumo que ahora ha generado un sinnúmero de protestas de campesinos, incluidos los cierres de carreteras y retención de funcionarios, por sólo citar algunos casos.

Finalmente tuvieron que dar un manotazo sobre el escritorio, ante las intentonas de funcionarios federales para repartir culpas al gobierno estatal, en este proceso mal operado por su falta de oficio en esta materia.

En este posicionamiento, el gobierno estatal aporta datos duros: Guerrero ocupa actualmente el 5o. lugar nacional en producción de maíz con un millón 247 mil 184 toneladas por encima de Puebla, Chihuahua y Chiapas.

Además, el 6to lugar en superficie sembrada, con 453 mil 771.43 hectáreas, por encima de Guanajuato, Tlaxcala y Veracruz. En cuanto a rendimiento, la entidad ocupa el décimo quinto lugar con 2.88 toneladas por hectárea, frente a las 2.94 a nivel nacional.
Se destaca que el programa de fertilizante en Guerrero es un programa histórico vital, de las más altas conquistas de los campesinos, y que en este gobierno de Héctor Astudillo Flores, se estableció como un programa gratuito en los primeros tres años de su administración.

Sobre el retraso en la entrega del fertilizante, señala que no se debe soslayar, y refiere que se debe a una falta de planeación e inadecuada operación del programa, que se ha visto reflejado en la ausencia de un padrón y en la falta de vales suficientes y la incipiente entrega del insumo, y, en consecuencia, la protesta social se ha venido incrementando por todo el territorio guerrerense.

Y advierte: No actuar con responsabilidad y a tiempo tendrá consecuencias muy graves y dolorosas para todos, que lesionarán la paz social y la tranquilidad de las familias campesinas, y, de manera más marcada, afectarán gravemente la producción de granos básicos y la suficiencia alimentaria de las familias rurales del estado.

La verdad es que, por más que digan y hagan los funcionarios federales para culpar al gobierno estatal de su inoperancia, las evidencias los exhiben ante los propios campesinos guerrerenses.
Ya lo cité en otra entrega, y lo vuelvo a hacer: apenas van por cumplir siete meses de gobierno (federal), y siguen escupiendo culpas hacia otros, de todos los errores que cometen un día sí, y otro igual.